La corrupción (y el poder), y cómo combatirla con realismo (y amor)

Artículo de ácratas.net fruto de un brillante comentario de Diógenes Sinóptico al artículo Lo que debiera hacer y no hará Podemos. Reflexiones filosóficas sobre la corrupción inherente a lo real y diferentes manifestaciones o formas de proceder de la misma, mayormente en forma de poder. Una reflexión interesante que nos hemos planteado alguna vez, a propósito de un término muy de moda, que no nos termina de convencer: empoderar (y el cual invoca claramente Podemos-Pablemos).

Como ya ha señalado el psiquiatra Pablo Población, el poder es un concepto poco desarrollado y confuso, que se solapa con otros términos habitualmente. Resulta más interesante y esclarecedor si se contempla dentro del continuo amor-poder, dialécticamente. De hecho, Diógenes S. no define el poder, y en el propio texto a veces resulta confuso a qué se refiere, si a poder, a corrupción… Para Población, resumiendo groseramente, en las relaciones basadas en el amor se contempla y acepta al otro como es, con sus virtudes y defectos, pero también como un igual. En las relaciones de poder, que pueden ejercerse desde arriba (el rol habitual del poderoso), o desde abajo (el poder de la víctima, del débil, del necesitado), ya no existe esta igualdad en la concepción del otro, sino que redundando en la idea, se le ve desde arriba, o desde abajo.

Aparte de reflexionar sobre esto, proponemos ir cambiando el concepto de empoderamiento por el de enamoramiento, que llevado al terreno de lo personal individual, significa re-conocerse uno, desde uno mismo, auto-construyéndose cada uno, no desde otras coordenadas, verse tal cual se es, y aceptarse, y desde esa asunción, sí, empoderarse de amor propio, de sano egoísmo, y actuar.

ÉTICAGNOCISEAUTON

Completando una idea del texto de Diógenes, el único modo de detener la corrupción (y el poder) es, en lo personal, la independencia económica, el auto-conocimiento y la apertura a los otros; en lo colectivo, la asunción de mutua responsabilidad y libertad, sin delegaciones ciegas ni autoengaños.

La negrita es nuestra.

La corrupción, y cómo combatirla con realismo

El proceso de realizar en lo terreno cualquier ideal se llama corrupción. Todos los actos son hijos de la corrupción; lo único incorruptible es lo irreal(1). La corrupción es imparable, pues es consecuencia de la entropía creciente universal. El rechazo de la corrupción se denomina inocencia y su manifestación es el inconformismo. Las formas más evidentes de corrupción son la enfermedad y la muerte. Menos evidentes, aunque causa frecuente de las anteriores, son la fuerza bruta y el dinero, las dos maneras de nombrar el poder.El capital es corrupto por naturaleza y corrompe cuanto toca; el dinero compra las más férreas voluntades. El poderoso de vara de mando o sable es siempre sobornado por el capital para que prevarique en su beneficio. De hecho, todo humano que tiene poder sobre otros se corrompe: desde el Rey al último funcionario, cada uno por un precio en proporción al poder que acumula.

Toda forma de poder procede del engaño o del robo; todo poder deviene estafa, está condenado a defraudar al final. Por lo tanto, el enemigo es siempre el poderoso. El corolario es que no contribuyamos a establecer poderes; no edifiquemos con nuestro apoyo césares ni cúpulas. Nadie nos salvará a cambio de oír sus mítines y echar su papeleta en una urna; sólo nosotros mismos, con mucho esfuerzo personal. En estos tiempos en que los poderes político y económico, hermanos siameses, se derrumban ante nuestros ojos, no hay que olvidar la lección aprendida. No deleguemos, no edifiquemos nuevos poderes que sustituyan a los rotos. No hay líderes idealistas, pues todo líder es práctico, factor de hechos, acumulador de poder y, por lo tanto, corrupto.

La corrupción jamás se detiene. El único modo de ralentizarla es, en lo personal, la independencia económica; y, en lo colectivo, el régimen asambleario puro, sin delegaciones ni representaciones de ninguna clase. Y la peor forma de integrarse a la corrupción es lo contrario: el trabajo asalariado y el rechazo a conocer a tus semejantes.

No hay poder menos corruptible que el egoísta, el poder de uno sobre sí mismo y su familia, pues se fundamenta en el más puro y sano deseo de prevalecer. Constrúyete a ti mismo, endurece tu cuerpo, fortalece tu espíritu, pierde todo miedo. Colabora en pie de igualdad con quienes tienen exactamente tus mismos problemas. Sólo así conocerás el altruismo y el mutualismo, que se distinguen de la caridad porque son elaboradas formas de sano egoísmo. Recuerda que, al final, tú lo eres todo. La asamblea es una forma de cooperación que debe multiplicar más que sumar. Así que cuidado, que toda gerundiada tiene sus oyentes (2), y no hay más útil corrupción que la del rebaño. Si la asamblea te exige sacrificios mayores de los que realizas luchando tú solo, alguien trata de parasitar tu poder. Dilo en voz alta. Y si no te escuchan, debes irte. Ninguna asamblea puede obligarte a nada, pues la acracia no es coacción, sino libre asunción de criterios colectivos, tras el debate y el voto.

No te corrompas, jamás cedas tu poder, porque la peor de las corrupciones es la que se produce en tu interior, cuando prestas tu energía irracionalmente a otro. Nunca te la devolverá. Y te costará una nueva decepción y el esfuerzo de reconstruirte, si es que aún puedes. Recuerda que la vida es una lucha permanente contra la muerte y contra la creciente podredumbre que la precede. En esta lucha te va la vida. Lucha, pues, a muerte.

Saludos desde el tonel.

DIÓGENES SINÓPTICO

(1) y (2) Palabras más o menos exactas del becario Braulio.

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La falsa nueva crisis del ébola revela que la pandemia real es que seguimos siendo ovejas, y nos gusta

Hay motivos más que suficientes para seguir dudando de los medios de comunicación, de las intenciones de la industria farmacéutica, del papel de las crisis globales, y de los intentos de manipulación y envenenamiento del ser humano… Pero hay que querer enterarse claro…

Educar para sobrevivir: Audio de las Jornadas “Maternidad-Paternidad como herramienta de cambio”

Audio de las Jornadas “Maternidad-Paternidad como herramienta de cambio” con la intervención de Prado Esteban hablando de una educación y pedagogía de la supervivencia, basada en la realidad que nos toca y sobre todo les va a tocar vivir a nuestros pequeños, y no en las utopías irreales de los media, pero también del sistema, basadas en un falso mito de la libertad y la felicidad.

Imprescindible para padres y madres despiertos y con los pies en la tierra.

http://www.ivoox.com/maternidad-paternidad-desde-sentido-comun_md_2420216_1.mp3″ Ir a descargar

Quién, cuántos y cómo se suicidan en España

http://www.ine.es/jaxi/tabla.do?path=/t15/p417/e01/l0/&file=01001.px&type=pcaxis&L=0

Poco sabemos. La estadística de acceso público dejó de reflejar suicidios en 2006. De ahí hasta 2009 se juntaron suicidios y autolesiones (es decir muertos, e intentos de lesionarse o matarse sin muerte), cuyo dato de 2009, que supera los 600.000 casos, puede consultarse en el enlace que os dejamos.

La progresía y el Estado se escudan en el llamado “Efecto Werther”, que no deja de ser una especie de “no des ideas”, para no dar a conocer a la población estos datos. Argumentan que así se evitan suicidios (efecto benéfico que nunca ha parecido querer trasladarse a las noticias de muerte de mujeres a manos de sus parejas).

A pesar de lo dificultoso desde 2008 se sabe por ejemplo que se producen más suicidios que muertes por accidentes de tráfico (la que antes era la principal causa de muerte no natural). Aparte, parece evidente que se producen errores de etiquetado en la contabilización de las muertes, y fuera del suicidio quedan muchos intentos de auto-destrucción más o menos lentos, vinculados por ejemplo a las adicciones, a la conducción temeraria (hay mucho suicida inconsciente en las carreteras, y es mejor no picarles al volante) y un largo etcétera.

Con estos datos resulta muy difícil poder estudiar el efecto que ha tenido la crisis en el aumento de autoliquidaciones, a pesar de que han ido apareciendo noticias, y fuentes al respecto, siendo la más destacable la entrada al respecto en la 15Mpedia, donde aparecen algunos datos inquietantes procedentes de algunas comunidades que parecen confirmar la tendencia.

Los medios de comunicación a veces también han tratado de salir del silencio informativo al respecto, aunque casi siempre para tratar de resaltar indirectamente la importancia de los motivos psiquiátricos (como si brotaran como setas y no fueran también situaciones a las que se llega por otros motivos). El caso de Grecia es interesante a este respecto, ya que ha pasado en los últimos años de ser uno de los países con menor tasa de suicidios a uno de los que más suicidios padece:

http://www.20minutos.es/noticia/1644222/0/suicidios/aumento/crisis/

http://www.eldiario.es/zonacritica/Aumentan-suicidios-crisis_6_63053703.html

http://www.larazon.es/detalle_hemeroteca/noticias/LA_RAZON_403387/historico/9065-la-crisis-eleva-los-suicidios-un-25-y-un-15-los-enfermos-psiquiatricos

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/11/23/internacional/1353668609.html

http://www.abc.es/internacional/20130103/abci-gracia-suicidios-201301022026.html

Son muchos los motivos que pueden empujar a una persona a suicidarse pero pocos señalan la parte de culpa atribuible a la propia dinámica de la sociedad (que por cierto también parece haber optado por el suicidio lento), o la forma de construcción del sujeto del siglo XXI. En una sociedad tremendamente alienante y controladora, con un sujeto construido desde fuera y para afuera, alejado de su centro, sin apenas vida interior -o al menos consciencia de ella-, ni espontaneidad o creatividad, con relaciones sociales superficiales, basadas en el poder (de arriba o de abajo) y cada vez más carentes de amor, afecto y solidaridad, y en la que se resalta por todos lados la perversa polaridad trinfador-fracasado, no sólo aumentan los suicidios, también los ataques de pánico, la melancolía, la impotencia, la desolación…

Interesa dejar de ver al suicidio como algo estático y verlo como un continuo del que es una parte o desenlace final, pero no el único posible. El fomento de la autoconstrucción autoasumida del sujeto en base a otros valores más enriquecedores que los que promueve el sistema, el cultivo de la espiritualidad o la propia vida interior, el autoconocimiento, la recuperación del valor del error y el fracaso como fuente de crecimiento, así como el desarrollo de relaciones de apoyo mutuo es el mejor remedio contra la mayor parte de estos males.

Toda crisis es un proceso, un dinamizador de cambio, una alerta sobre un modo de funcionar erróneo que ya no produce los resultados esperados. Sólo los locos esperan que insistiendo en los mismos tics y vicios se puedan obtener resultados diferentes.

(Bola-Extra)

Aparece en una entrevista relacionada que padecer depresión multiplica por 12 las probabilidades de suicidarse. Pues bien, aunque es una guerra abierta desde 1978, y hay información desde ambos bandos, parece ser que el uso del antidepresivo (y medicamento) más recetado actualmente en España, multiplica por 21 estas posibilidades (aquí Michael Moore lo señala en un vídeo), comparado con otros antidepresivos. Desde hace años se está estudiando su uso con niños y adolescentes.