Educar para sobrevivir: Audio de las Jornadas “Maternidad-Paternidad como herramienta de cambio”

Audio de las Jornadas “Maternidad-Paternidad como herramienta de cambio” con la intervención de Prado Esteban hablando de una educación y pedagogía de la supervivencia, basada en la realidad que nos toca y sobre todo les va a tocar vivir a nuestros pequeños, y no en las utopías irreales de los media, pero también del sistema, basadas en un falso mito de la libertad y la felicidad.

Imprescindible para padres y madres despiertos y con los pies en la tierra.

http://www.ivoox.com/maternidad-paternidad-desde-sentido-comun_md_2420216_1.mp3″ Ir a descargar

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EL CELO DE LA URRACA. Sobre violencia de género, sociedad de la mentira y medios de información.

asas9:23 h. Un gato atropellado en la cuneta poco discretamente, a un metro escaso del arcén cubierto de amapolas. El cuerpo fehacientemente aplastado por la rueda de un vehículo pesado, un coche, quizás, o una furgoneta, ha cedido generosamente partes de sí mismo al medio que le rodea. Hay rastros de sangre, carne y otras materias sin identificar esparcidos por el asfalto. Su prodigalidad se extiende a otros seres vivos; en el caso que analizamos, a una urraca que picotea con cierta avidez y jugándose el pescuezo las partes que suponemos más blandas (siempre hay alguien que aprovecha con ágiles maniobras la ruina ajena).

El félido, de piel atigrada y amarillenta, está muertísimo, y nada nos hace suponer que quede rastro alguno de eso que llamamos, muy vagamente, “vida”. No obstante, y para no ser tachados de materialistas, dejamos abierta la hipótesis (no demostrada ni demostrable) de que el animal pudiera aún ser consciente de su propio cesar.

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Lo que no celabraron algunas mujeres el 8-M

Aunque tarde, no podemos dejar pasar este contra-homenaje a las otras mujeres, las que no celebraron nada el 8 de marzo. Va por Elena.

Yo no celebro el 8 de marzo. Y os aseguro que soy mujer todos los días, incluso hoy.

NO CELEBRO el trabajo asalariado, bajo control y mordida estatal.

NO CELEBRO tener que trabajar. Menos aún tener doble jornada, dentro y fuera.

NO CELEBRO que la dignidad se mida €n cifra$ barrada$.

Me niego a celebrar que mi valía se cifre en productividad mercantilista.

No celebro no sé qué liberación femenina en estos tiempos de TIRANÍA absoluta, cuando la razón fuerte de tal artimaña no fue otra que enrolarnos en las maquinarias del poder (¿No fue patrocinada la “liberación femenina” por los rockefeller de turno?).

No celebro que el Estado (nunca electo) tenga más potestad que yo sobre mis hijos.

Que la escolarización obligatoria de nuestros niños en centros de adoctrinamiento entorpezca fieramente la transmisión amorosa y libre de otras maneras de vivir.

No celebro el feminismo contrarevolucionario de paternalismo estatal ni sus falsos cantos de sirena.

No celebro las leyes de violencia de género actuales, que separan a los iguales, hombres y mujeres, induciéndolos a una guerra estúpida de géneros que impide que visualicemos al verdadero Leviatán.

Así que, por favor, no me pongáis florecitas ni corazoncitos en el FB.

Prefiero las de verdad, bien arraigadas en tierra.

Elena

(via) ¡Abajo la tiranía!